Si hace tiempo que estás intentando hacer crecer tu empresa o tu emprendimiento a través de las redes sociales, seguramente habrás escuchado sobre los influencers. Son aquellas personas que, cuando las redes sociales comenzaron a expandirse, encontraron el éxito a partir de posicionarse como alguien con una audiencia importante a la que uno podía acceder e interactuar con ella, ya sea con comentarios, mensajes privados o un me gusta.

Estos influencers fueron un caso de éxito a partir de logar un engagement que las celebridades no podían otorgar. Esto se explica a partir de la distancia con el público: con las celebridades, uno siente que llegar a ellos es una misión imposible. Con los influencers, estamos a un click de distancia. La posibilidad de sentirlos cerca y parte de nuestra comunidad da una sensación de confianza y que se traduce en una poderosa herramienta de marketing.

Con la aparición de un perfil decididamente comercial de Instagram, comienzan a crecer y a posicionarse como actores fundamentales de la estrategia de marketing en redes sociales los denominados microinfluencers.

¿Qué es un microinfluencer?

Son aquellos usuarios que se mueven dentro de un área específica del mercado, y que reúnen determinadas características que logran transmitir la cercanía y la confianza que estamos necesitando para atraer a nuestro público objetivo.

Así como Instagram evoluciona y se transforma en una red social apuntada al comercio, los usuarios también adquieren experiencia y cada vez se mueven mejor en la misma, lo que hace que la estrategia para nuestra empresa deba estar bien planificada y muy personalizada.

Con este contexto, los microinfluencers se tornan actores claves porque:

  • Son como nosotros: Realizan actividades como cualquier usuario, no viven del dinero recolectado en redes sociales y eso los convierte en personas rápidamente identificables con uno.
  • Son fáciles de contactar y contratar: Para que pasen a formar parte de nuestra estrategia, se necesita poco tiempo y poca inversión de dinero.
  • Son específicos: Sus audiencias son muy puntuales y eso nos favorece en la segmentación de la estrategia
  • Se ponen la camiseta: Generalmente, los microinfluencers toman nuestra propuesta con mayor entusiasmo y realmente defienden los valores que queremos transmitir como si fueran los de ellos.

Así que ya sabés, a la hora de plantear tu estrategia de redes sociales, no siempre la ecuación “más dinero = más resultados” se cumple. En un mundo cambiante y cada vez más dinámico, el éxito se asocia a quienes logran entender en primer lugar cómo invertir sus recursos.